2012-08-02 | Jairo Vidoza/tirolibre.com
"Creo que te he encontrado a un genio", fueron las palabras del ojeador inglés del Manchester United a Matt Busby tras ver jugar a George Best en Cregagh con gran habilidad para dominar la pelota, más allá de que sus inicios fueron en el rugby y sólo la insistencia de su padre lo llevaron a practicar el balompié.
Con apenas 17 años ya se encontraba en la escuadra del United y su talento fue tal que el club esperó que el joven superará su temor a estar lejos de casa, ayudándolo a adaptarse a este nuevo reto para mostrar al mundo del fútbol la nueva joya que se enfundaba la camiseta roja.
Su llegada fue el alivio para una afición que aún no sanaba las heridas de la tragedia de Munich. Fue una inyección de sangre nueva e incluso llegó a opacar por momentos al mítico Sir Bobby Charlton con habilidad de desborde y cambios de dirección que levantaban a los fanáticos de Old Trafford semana tras semana.
Durante su estadía en Manchester levantó dos Ligas (1965 y 1967) y fue parte fundamental en la Copa de Europa en 1968 - primera para un equipo inglés -. Todos estos registros lo realzaron para llevarse el Balón de Oro en aquel año, coronando su mejor temporada en su carrera.
Sin embargo, sus problemas con el alcohol, además de las numerosas aventuras con centenares de chicas opacaron su carrera y en 1984 fue arrestado por tres meses por conducir ebrio, representando uno de los tantos capítulos fuera de la cancha en la vida de Best.
Copó las primeras planas de los diarios en una época de fenómenos como Pelé, Muhammad Ali, Bobby Fischer, entre otros y siempre entendió que su mayor espectáculo era sobre el césped, zona en la cual nunca decepcionó a los fanáticos. Muchos recuerdan la tarde en la cancha de Northampton Town en la cual Best marcó siete goles y demostró que su clase lo colocaban en un nivel superior.
Murió en 2005 por una hemorragia interna, pero su legado y su figura son recordadas por todos como uno de los más grandes futbolistas de todos los tiempos. Incluso el aeropuerto de su natal Belfast, se llama como él.
